Las soluciones RFID permiten llevar, a día de hoy, el control absoluto de las operaciones y movimientos que se dan en un almacén o una cadena productiva. Los más distintos tipos de empresas han comenzado a utilizar esta tecnología en los últimos años, ya que permite reducir costes y automatizar tareas. Desde los almacenes a los puntos de venta, la gestión del negocio puede simplificarse significativamente a través del uso del RFID.

Aunque su coste puede ser elevado si lo comparamos con otros sistemas de identificación, como los códigos de barras o los QR, sus ventajas frente a los mismos son más que considerables. Así, si bien la inversión a realizar en una planta productiva para implantar el RFID puede ser grande, también es cierto que con el paso de los años y su aplicación en cada vez más espacios, el precio de estos sistemas ha disminuido hasta convertirse en una opción bastante más asequible que antes.

Esquema del funcionamiento de un sistema RFID

 

Ventajas del RFID frente a los códigos de barras


Para muchos, el RFID es la evolución natural del código de barras, un paso más. En Daemon4 pensamos que cada empresa tiene sus peculiaridades y que la elección de código de barras o RFID (o de incluso una combinación de ambos) es una decisión que debe estudiarse y tomarse para cada caso particular. Un sistema de códigos de barras puede ser una solución más que completa para muchas empresas. No obstante, se trata de un sistema de automatización que, además, tiene muy bajo coste en comparación con otros.

Sin embargo, el RFID es una tecnología mucho más avanzada, y su implantación puede suponer un paso de gigante para la competitividad de muchos negocios.

Los fabricantes pueden automatizar totalmente su cadena productiva con los sistemas RFID, y los almacenistas o distribuidores encuentran en él el mejor aliado para sus operaciones logísticas.


 

El RFID permite lecturas masivas, en movimiento, de largo alcance y sin línea de visión directa de los artículos. Por ejemplo, un arco RFID colocado en la puerta del muelle de carga por el que pasa una transpaleta cargada de colchones. Con el RFID detectamos automáticamente todos los colchones de una pasada. El sistema lee y registra los distintos productos de forma simultánea y, al funcionar por radiofrecuencia, no necesita línea de visión con las etiquetas.

Además, los tags o etiquetas RFID no se ven afectados por factores externos como la luz ambiental, algo que sí puede interferir con la lectura de códigos de barras. Asimismo, presenta mayor durabilidad, ya que un código de barras puede borrarse o romperse de forma mucho más fácil dificultando su lectura.

 

Distintas opciones RFID para distintas empresas


En Daemon4 trabajamos con distintas opciones dentro de la tecnología RFID para que nuestros clientes puedan escoger y adaptar las soluciones a sus necesidades, así como ampliar su uso cuando lo crean conveniente.

En general, estas soluciones nos ayudan a controlar y mejorar aspectos esenciales del negocio como:

  • Registro de movimientos internos y externos.
  • Recepción de mercancías por ubicaciones.
  • Entradas de materias primas en almacén.
  • Movimientos entre almacenes.
  • Almacenaje preciso de productos y semielaborados.
  • Expediciones rápidas y sin errores. Menor tiempo de preparación de pedidos.
  • Optimización de los procesos internos y la toma de datos.
  • Recepción y clasificación de mercancía más fácil.
  • Mejor dimensionamiento del stock de seguridad.
  • Control automatizado de reposiciones y pedidos internos.
  • Incremento de la exactitud del inventario.
  • Identificación inequívoca de cada producto.
  • Lecturas múltiples e instantáneas.
  • Control de la producción a tiempo real.

El RFID, por tanto, es un sistema orientado a poder llevar la trazabilidad de un almacén o de toda una cadena de producción de una manera instantánea y fiable.

 

Automatiza la gestión de la cadena productiva


Como hemos visto, el RFID permite simplificar todos los trabajos de la cadena productiva en una fábrica y la gestión de la logística en un almacén. Por ejemplo, podríamos registrar la entrada de una caja llena de productos “de una vez”, simplemente pasando por un arco RFID o haciendo un barrido rápido con un lector de mano sin necesidad siquiera de abrir la caja. Del mismo modo, automatiza el registro de entradas y salidas de mercancía a través de las antenas instaladas en los muelles de carga.

Además, nuestra app web permite al usuario realizar las lecturas de los artículos en el almacén de una manera rápida y precisa. Empleando un lector de mano, el operario registrará rápidamente cargas, traspasos, preparación de pedidos o inventarios. Las lecturas aparecerán reflejadas automáticamente en el ERP a tiempo real, logrando un control del stock real más rápido y fiable.

Además, al estar conectado en tiempo real al ERP, el sistema RFID lanza avisos automáticamente cuando, por ejemplo, se realiza la lectura de productos que no han de ir en un pedido determinado. Como todos los artículos, productos y subproductos están identificados, las posibilidades de error se reducen al mínimo, ya que los sistemas de alarma avisan a los usuarios ante cualquier inexactitud en las operaciones.

Control total: el sistema lanza alertas de validación cuando los movimientos tienen concordancia (con el pedido, fechas, lotes…) y alertas de aviso para informar al instante de cualquier error o inexactitud.


 

Los lectores de mano RFID permiten realizar inventarios cómodamente y de forma rápida. Además, facilitan otras funciones como la localización de mercancía en el almacén, o la selección de los artículos para el picking. De esta forma, agilizamos la gestión de los movimientos de almacén, logrando incluso reducir gastos al ser capaces de gestionar eficientemente más mercancía, más pedidos, y a hacerlo más rápido.

El sistema proporciona una visión global de nuestros almacenes, con localización detallada e instantánea de la ubicación de cada producto en cada momento. Además, eliminamos horas de trabajo de registro de datos, trabajo que no aporta valor.

 

Amplias posibilidades con el control de la trazabilidad

El RFID no sólo nos permite gestionar los movimientos de los productos, sino llevar un control exacto de sus características. Esto se debe a que en una etiqueta RFID podemos añadir todo tipo de datos. Esta tecnología permite incluir una enorme cantidad de información asociada a cada producto: identificadores, lotes, fecha de caducidad, fecha de pedido, origen del producto, o cualquier otro atributo específico para el producto.

La posibilidad de incluir datos como fechas de caducidad hace que podamos gestionar los movimientos de una forma inteligente, pudiendo asumir el control de productos perecederos como alimentos o medicamentos.


 

La tecnología RFID disminuye el tiempo empleado en reposiciones, movimientos de mercancía, recuentos o búsqueda de artículos en el almacén. Proporciona seguimiento del stock con control total a tiempo real del inventario, y permite ofrecer envíos más rápidos y sin errores. En definitiva, ahorra tiempo y aumenta la eficiencia, y por tanto la competitividad, de las empresas. Y por si fuera poco, ayuda a evitar infinidad de errores en los almacenes que muchas veces son los grandes causantes de gastos inesperados.

Se trata del paso definitivo hacia el almacén inteligente.


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